Somos corpóreos. Habitamos un cuerpo sexuado.
El cuerpo no es el lugar donde vive atrapada el alma inmaterial, ni es una máquina gobernada por un espíritu. No tenemos cuerpo: somos corpóreos. Habitamos un cuerpo sexuado, sexual, sensitivo y sensual. Y, a través de él, sensamos sensaciones y sentimos sentimientos; e interactuamos con otras pieles.
Este curso pretende trabajar con este material en un espacio seguro, cuidado y respetuoso con los ritmos de cada quien, donde se exploren las posibilidades de los sentidos y las sensaciones, el valor de la escucha corpórea activa y la aceptación incondicional de la particular manera de expresarse de cada quien.
Se trata de una oferta formativa, y experiencial, del todo innovadora, que ofrece el cultivo de una Sexología Sustantiva corporeizada. Esto es, un diálogo entre los conocimientos teóricos que ofrece la Sexología Sustantiva y la realidad encarnada de nuestra condición de ser seres sexuados singulares.
Orientado a la excelencia profesional
Este programa se ha pensado para profesionales que pretenden alcanzar un nivel de excelencia en el acompañamiento y atención a las biografías sexuadas que atienden en terapia, asesoramiento, formación, educación…, incorporando una comprensión, sexológica y vivencial, en la gestión de sus propios cuerpos, con sus sensares y sentires, sus placeres y excitaciones, sus temores y deseos… cada quien, con sus peculiaridades, complejidades, contradicciones, convicciones.
El objetivo está orientado a potenciar y enriquecer la capacidad de sensar, sentir, de tomar conciencia de nuestro propio cuerpo, al fin y al cabo: de nosotros mismos, para así facilitar el bienestar con uno mismo y el encuentro con los demás.
«El curso pretende ampliar el campo de posibilidades del ser sexuado. Validar la singular experiencia biográfica de cada uno, aumentar las posibilidades de nuestras capacidades de adaptación al entorno y restaurar nuestra libertad de elección.»
«Vamos a trabajar en un espacio de confidencialidad, protegido para todos, por medio de dinámicas, tras las cuales habrá un espacio de valoración donde poder compartir las experiencias vividas.»


